miércoles, 6 de junio de 2007

Joshua Suzanne

Esta mañana he conocido a Joshua Suzanne. Han bastado dos minutos hablando con ella para que mi intuición me dijera que es de esos personajes míticos de Nueva York, como lo era nuestro querido Beni en Madrid (qepd).

Joshua Suzanne es una chica que regenta una tienda de ropa de segunda mano en la calle 14 (entre la Séptima y la Octava Avenida). Siempre he dicho que la calle 14 es un "Little New York" en sí misma. Ahí puedes encontrar de todo, y cuando digo todo, me refiero a TODO. La calle 14 es el ecuador de Manhattan.
En fin, entro a la tienda de Joshua Suzanne, y nada más entrar, me pregunta:

-Mmm... ¿Acuario?
-No, Tauro.
-¡Ah! Una vez salí con una tauro. ¿Y de dónde eres?
-De España.
-¿De qué parte de España?
-Murcia, está al sureste de...
-Sé dónde está Murcia, querido. Viví en España un tiempo.

Joshua Suzanne es de esas personas a las que el planeta se le queda pequeño. Su verborrea y el brillo de sus ojos no deja indiferente a nadie. A su tienda entraron varias personas más a la vez que yo, y en apenas un minuto, todos estábamos alrededor de Joshua Suzanne escuchando sus historias.
Tras conocerla, le pedí permiso para hacer una foto a su tienda, con la intención de empezar a convertirla en una urban superstar cuando os hablara de ella. Sin embargo, al visitar su página web, me dí cuenta de que ya lo es, al menos en pequeña escala. Ahí podéis ver vídeos de cómo habla y entenderéis a qué me refiero. Joshua Suzanne es de esas personalidades magnéticas e irresistibles, que hacen aún más grande esta ciudad.


OLI I7O

lunes, 4 de junio de 2007

(Des)montando mitos (2)

Hoy me gustaría continuar la labor que empecé hace un par de meses y seguir analizando algunas de las ideas preconcebidas que yo tenía antes de venir a Nueva York. Por supuesto, añado vuestras preguntas de entonces:

  • ¿Es Nueva York tan multicultural como parece? Rotundamente sí. Aquí puedes encontrar todas las etnias concentradas. Y festivales como el Celebrate Brooklyn contribuyen a esta merecida fama. Incluso los anuncios de prensa y televisión reflejan esta diversidad étnica.
  • ¿Se parece Nueva York al que vemos en las películas de Woody Allen o las de Spike Lee? Obviamente, depende de qué película, pero yo vivo en Brooklyn, más parecido al Nueva York de Spike Lee, de diners de 24 horas, garajes con pitbulls tras sus verjas y rap atronando desde los coches. Si viviera en Greenwich Village o en Upper West Side (más cercano al Nueva York de Woody Allen), todo serían ardillas saltando de árbol en árbol, ladrillos rojos y vecinos que te saludan.
  • ¿Existe la coca-cola con sabor a vainilla? ¡Claro que sí! Ya lo comenté en otra ocasión. Y además, la semana pasada la probé y la verdad es que está rica. Pero no calma la sed.
  • ¿Existen grupos de treintañeras tipo Sexo en Nueva York? Pues no me he topado con ningún grupete así, pero estaré atento...
  • El café, ¿siempre se lleva en esos termos? Me encanta esta pregunta, porque la respuesta es más compleja que un simple . Los americanos constantemente tienen una mano ocupada en llevar una hamburguesa, un café (poca gente usa termo propio), un refresco, un bubble-tea, unas alitas de pollo... Siempre están comisqueando y bebisqueando lo que pillan.
  • ¿La gente conduce como loca o es respetuosa? Todos, incluyendo los ciclistas, conducen como auténticos psicópatas, pero saben que una indemnización les puede suponer la ruina. No sé cómo se las apañan, pero ni siquiera se rozan entre ellos.
  • ¿Son educados los neoyorquinos, o es una ciudad de almas inertes que les da igual si te desmayas en la calle? No he tenido oportunidad de comprobarlo hasta ese extremo, pero es una mezcla de ambas cosas. Uno pasa totalmente desapercibido por la calle hasta que se acerca a preguntar algo a alguien. En ese momento, casi siempre nos atenderán con una sonrisa, de la mejor manera que puedan. Eso sí, si preguntáis a un chino, probablemente os mande para Canal Street. Para ellos no existe otra calle en Nueva York.
  • ¿Qué concepción tienen los neoyorquinos de su propia ciudad? La mayoría de ellos piensa que es la mejor ciudad del mundo. Contando con ese margen de chauvinismo, los neoyorquinos son conscientes de que su ciudad es especial. Apenas ven defectos (principalmente el tráfico y el tiempo meteorológico) y hablan de ella como la ciudad de las oportunidades. Y, sinceramente, yo también creo que lo es.

OLI I7O

sábado, 2 de junio de 2007

Los niños, niños son

Hoy he ido a comer a Clement Moore Park, en la calle 22 con la Décima Avenida. Justo a las 14:30, se produce el siguiente espectáculo: una estampida de niños de un colegio cercano invade el parque a la hora del recreo.

Los niños, cuando juegan, son una buena fuente de inspiración. Ves cómo se organizan en estratos sociales. En ese parque, puedes encontrar, entre otros, a los brutotes (que juegan a una especie de béisbol simplificado), a los intrépidos (generalmente niñas, que se balancean en los columpios hasta que sólo ven el cielo), a los curiosos (que, ajenos al barullo del parque, suelen ser un grupo de dos o tres niños en la esquina que cazan lombrices, examinan plantas y comparan piedras), a los solitarios...

Pero hay algo común a todos ellos que me fascina: cuando juegan, quieren dominar los cuatro elementos. Para un niño, dominar el fuego, la tierra, el aire o el agua, implica un logro que los hace más fuertes y respetables ante los demás. Por ejemplo, ¿de dónde viene la afición de hacer castillos de arena en una playa, cuanto más altos, mejor? ¿O por qué, cuando hay una fuente de agua, siempre hay niños que intentan dirigir el chorro a otra parte? De la atracción que provoca el fuego, mejor ni hablar. Y el viento... me viene a la memoria una de las últimas escenas de Babel, en la que dos niños marroquíes juegan a desafiar el viento equilibrando su peso.

Los niños son niños en España, Estados Unidos, o Marruecos. Por eso, me gustaría romper una regla básica (y obvia) de este blog y terminar con esta foto, tomada no en Nueva York, sino en Marrakech, hace dos agostos. No es la foto que hubiera tomado hoy en Clement Moore Park, pero se le parece mucho.

OLI I7O