domingo, 22 de abril de 2007

¿Y qué te pareció Nueva York?

Muchas son las veces al día en que se me estruja el estómago de puro vértigo, y pienso: "¡Buff! ¡Estoy en Nueva York!" Generalmente son imágenes estúpidas, que probablemente no tendría por qué destacarlas, pero que son las que más me llegan.

Marcy Playground. En la esquina de Marcy Avenue con Myrtle Avenue, en pleno Brooklyn, se encuentra un pequeño parque donde puedes ver de un vistazo a los típicos negros cachas jugando al basket, sin camiseta, con un loro a toda potencia en el que suena música rap. Al lado, unas niñas juegan blandiendo dos combas a la vez, como en las películas.

La acera. Acostumbrado a que en España las aceras estén enlosadas, una de las cuestiones que me planteaba antes de venir, era cómo serían las aceras. Son enormes planchas de cemento (de un metro y medio por dos metros, más o menos) puestas sucesivamente.

Mi cama. La miro, ahí, tan gigantesca, sobre el suelo de parqué, y pienso que por el alquiler que pago, ni de coña encontraría una habitación así en Madrid, de unos 4x5 metros, con vistas al cielo y románticas ventanas que pronto albergarán alguna planta. Prometo poner fotos.

El supermercado. También prometo una entrada aparte.

Los autobuses escolares amarillos. Es una chorrada, pero la primera vez que ví uno, tomando un café en Amsterdam Avenue con la calle 135, me dí cuenta de que esos autobuses no se ven en España. Lo que pasa es que Los Simpsons, a través de Otto, han logrado que parezca algo habitual en nuestra vida. Pero verlos me sigue pareciendo encantador.

Los agentes de tráfico. En especial, me flipan los que se ponen a la salida del colegio para que los niños crucen la calzada con seguridad.

La lluvia. Preguntábais que qué Nueva York estoy viendo: el de Woody Allen o el de Spike Lee. Bueno, hasta ayer mismo, he vivido bastante en el Nueva York de Godzilla, de lluvia incesante, aguda. Pero ayer empezó (parece ser que de verdad de la buena) el calor, y la ciudad se ha transformado. ¡Esta no es mi Nueva York, que me la han cambiao!

Las noticias que llegan. Por ejemplo, ésta, que cuenta cómo estos días se ha avistado una ballena desorientada por la bahía de Nueva York. A ver si consigo verla uno de estos días (si está viva, que de momento lo ignoro)

Y, bueno, no quiero extenderme mucho, que ya llevo varias entradas muy largas y ya no me leo ni yo mismo (es cierto, agh), pero probablemente estas serán el tipo de cosas que cuente a la gente cuando vuelva.


OLI I7O

2 comentarios:

Guardagujas dijo...

El carrito de los helados con esa musiquita tan característica y encantadora, pero que debe acabar con los nervios del pobre heladero. Me parece un trabajo más estresante que el de los brokers de Wall St...

Sofía dijo...

También sería interesante saber si existe algún mito urbano, o un personaje de esos que ya pertenecen a un entorno, no sabes su nombre, es más… algunos hasta parece que no tienen edad. (No dejes de escribir, estas entre mis lecturas). Saludos