jueves, 11 de octubre de 2007

Volcán en Nueva York

En Manhattan, podemos encontrar una curiosa instalación en la Séptima Avenida, esquina con Barrow Street, en pleno Greenwich Village:
Se trata de este volcán artificial. Fue construido como reclamo publicitario por el anexo restaurante Buffalo Roundhouse sobre una alcantarilla de la cual emanaba una enorme cantidad de vapor, creando la ilusión de un mini-volcán en actividad.

Actualmente, el restaurante no existe (en su lugar está el modernísimo Sushi Samba), y el volcán, que parece dormido, tampoco expulsa vapor (incluso la boca está taponada). Pero esto es la ciudad que nunca duerme, y puede que sus volcanes aún nos deparen sorpresas...


OLI I7O

5 comentarios:

C*m*dín dijo...

Oli, no vas demasiado deprisa con las entradas este mes??
El minivolcán me recuerda a los que hacemos con los niños en los coles para que aprendan o para aprender nosotros,vaya usted a saber..
Por cierto,ya sabes que adoro los lagartos,jejjee..Se han dejado retratar los de NY o te cuento la leyenda de donde se esconden para que te sorprendas??
Sí,sí,en NY también hay leyendas!!

Oli dijo...

Por la madre que parió a la familia Mora, ¡cuéntamelo!

(De todas formas, tengo algún lagarto en la manga...)


OLI I7O

C*m*dín dijo...

La más famosa leyenda neoyorquina cuenta que entre la tubería de los sanitarios merodean temibles lagartos. Pues dicen que hace algunas décadas, estaba de moda tener lagartos bebés como mascotas. Pero pronto la gente se cansó de ellos y decidió lanzarlos por el inodoro. (De hecho, esta conducta no es extraña en los neoyorquinos con relación a ciertas modas de mascotas.) Cientos de lagartos fueron descargados por el inodoro y terminaron en el sistema de desagüe. Allí se tenían que alimentar de residuos, ratas y de algunos ocasionales trabajadores sanitarios. Alejados del sol, fueron creciendo ciegos y albinos. Un día, en venganza, decidieron regresar a través de los túneles de desagüe y vivir escondidos en el tubo de los inodoros, dispuestos a devorar cualquier cosa que se les acerque demasiado.

Guardagujas dijo...

"Poseía también un volcán extinguido. Pero, como decía el principico, "¡no se sabe nunca!" Deshollinó, pues, igualmente el volcán extinguido."

El canibalibro dijo...

Muchas gracias por el enlace y enhorabuena por tu blog. Qué envidia, yo también sueño con irme a Nueva York...
Un saludo.